Si a veces sólo es que enloquesco, o que verdaderamente poseeo un agujero dentro. Si ella es capaz de crear, solo para lastimar, si esa honestidad, es valorada por demás, hasta el punto de no poder más, de querer razonar cuando no hay afán, de sufrir en plena amoralidad, de sobrellevar todo lo que se deja atrás, y lo que se avecina con antojo de matar.
30.4.09
Puedes quererme, puedes desaparecerte, puedes quererme, puedes morirte en paz. Créeme que es verdad, soy sincera contigo una vez más. Veas lo que veas, sientas lo que sientas, ya que yo no puedo sentir jamás. Haz lo mejor que puedas, déjame en libertad. Necesito tengas piedad, quiero volar, quiero respirar, quiero dejar de sentir el vacío que me hace pensar, si alguna vez fue indispensable tu amistad.
22.4.09
La ilusión de un perfecto otoño es mil veces desesperante, el tan solo pensar en las hojas me destroza, me vuelve delirante. Quiero creer que en tus ojos se hallará el nuevo de brillo de mi luz interior, como un amanecer. Quiero verla a tu lado una vez más para sentirme peor de lo que alguna vez me sentí, para ver más allá del dolor que nos rodea, para llegar a creer que esto más que solo una falencia. Es tan ilegible, un inexorable corazón, un incompleta historia de amor, en la que tu y yo pertenecemos al mismo hilo de pudor. Un vacío lleno de mi esperanza, aunque ya sea poca o nada, deberías valorarla, pequeña persuación. Necesitas un error, necesitas este dolor, necesitas sentir que no eres nadie más que un cero a la izquierda, que eres mi sol de mediodia, que tu vuelta me calma con la exacta adrenalina, que sin ti no sería nada sino una simple melodía. Que tu brillo se expanda por toda mi oscura salida, porque sin esa vitrina, no es amor, es el canto de un libre alma cristalina.
15.4.09
Cristalízate en mil pedazos para que yo pueda ver, me vas a dar pena cuando descubras lo que estoy a punto de hacer. Es que no ves, no sentís eso que siento yo, esa misma conexión, quieras o no, acá voy. Milagro de Dios que no seas vos, después de esto me tiro del balcón. Que no sale, que no quiere salir, que tiene prohibido morir, que no le permiten reir. Tengas el sentido eterno o no, porque no lo sos. El aroma de mi pelo, tu dulce anhelo, definitivamente vamos a romper el hielo.
13.4.09
Tengo en cuenta que esta vez sale todo tan bien. Era solo el hecho de mirar hacia atras, con un poquito más de atención, a la cual le sumás toda tu pasión. Es el impulso de contener algo encerrado en un cofre de mil candados. Es una sensación única inigualable, que quede claro que esto no es constante. Si tu variable es enfermante, no te quedes con ese gesto inescrutable, solo sigue adelante, porque es solo la apariencia a la cual tenés de referencia. El brillo de tu conciencia y tu forma de expresar son las dos mitades con las que te tenés que conformar, es simple, solo haz al mundo girar.
12.4.09
Siento un tornado de emociones arrastrando mi ser hacia una dimensión carente de mi ápice de NADA. Mi insignificante madurez se resbala de entre mis dedos, tranformándose así en una paradoja, incontrolable introversión. El deseo de querer seguir, vivir o morir se juntan en tan solo querer DESAPARECER para no volver nunca jamás. ¿Que se siente en este estado de lujuria? Lujuria, una palabra que significa algo más que un deseo inerte, algo más. Un deseo que es inparable, inescrutablemente genial.
La esfera que te tiene rodeado no te deja salir para ver en que nos vemos mal, pero todo llega y cuando menos lo esperás lo tenés, y es ahí cuando no lo querés. Pero esta vez no va a pasar, esta vez "va a ser diferente", pero ya te conocés lo bastante bien para saber que esto es cualquier cosa, y lo que estás diciendo es una mentira más verdad que vos mismo. Entonces te das cuenta de que no tenés sentido alguno en este mundo, o no.
11.4.09
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Nunca planeé ser tan feliz como lo soy ahora, y recuerdo esos momentos de mi existencia en los cuales daba por hecho que el dolor no se iría jamás. La «vida» me sonríe todos los días(sino fuera por Renesmee días se hubieran convertido a semanas, meses, no llevaría la noción del tiempo si la niña no creciera a diario), junto a Edward y a mi hija todo era perfecto, no necesitaba más que su bienestar, y me veo obligada a decir, que en absoluto hecho de menos esos días donde Los Vulturis no hacían más que perseguirnos, donde el peligro y la preocupación era algo de todos los días. Ni Cayo, ni Aro, ni ninguno perteneciente al clan habían estorbado otra vez, a pesar de que creíamos que el último encuentro entre nosotros les habría dejado con ancias de una batalla, y que volverían pronto. Púes no fue así, es más, Carlisle se contactaba semestre por medio con ellos, sentían mucha curiosidad por nuestra convivencia. Cualquiera diría que ese último encuentro les había dejado marcados y hasta con seguridad les había asustado un ápice, y aunque, por supuesto, ese no era el propósito (ni nunca lo había sido, ni debía ser), nos brindaba seguridad absoluta, ya que no había aquelarre más recio que Los Vulturis, y como nosotros les seguíamos en escala...
Nos trasladamos al sur de América, Argentina, donde había unas praderas hermosas, y era imposible encontrar problemas cerca de allí(sin dejar de lado mi sublime imán para los desastres). Era un lugar totalmente pacífico, para nosotros. No nos hayábamos presisamente en la capital, sino que nos asentábamos en San Martín de Los Andes, un hermoso lugar cerca de las montañas, donde gozábamos de una gran cabaña a la cual Edward se había encargado de su construir refacción, poco después de la visita de Los Vulturis y del regreso de Alice y Jasper, que fueron la razón de movernos aquí, ya que habían sido testigos de, según aquel relato, un magnífico emplazamiento, y sucedía escrupolosamente de está suerte, tal cual habían descripto: las verdes praderas llenas de vida; el paisaje que cegaba de explendor; la total falta de ruido; la irreparable tranquilidad; la abundante fauna; la frescura del viento; la calidez del sol al reflejarse en la clara nieve. Era perfecto, de verdad. Nuestra morada se hallaba al otro lado del río, a 90 kilómetros del cerro Chapelco. Estaba rodeada por un prado de al menos 70 kilómetros de solo césped, pinos, más césped y ramas. Era una casa sencilla (dentro de lo sencillo significaba para los Cullen), aunque era grande, más bien se asemejaba a una mansión de las de Beverly Hills, salvo que está estaba acabada de madera y hojarasca, tal y como yo jamás había imaginado. Era hermosa, Esme y Alice coincidían en que iba perfecto con el lugar, muy rústico y montañoso. Era especial, era de Edward, Renesmee, mía, y dentro del radio de los 70 kilómetros de nada, se encontraba una pequeña cabaña, donde habitaba Jacob(Imposible separarlo de Renesmee, lo cual ya no me disgustaba para nada).
Debido a la naturaleza de la niña, nuestra cabaña y la de Jacob era templada, más bien caldeada, a pesar de que vivíamos rodeados de nieve la mayoría del año, excepto en verano, la que habría sido mi ex-estación favorita, ya que ahora el invierno no era algo desagradable, es más, creo que era hasta más divertido que el verano, es un hecho, me había enamorado completamente de la nieve y las praderas cubiertas con su fría sabana blanca brillante, además de la adoración de Renesmee hacia los copos de nieve. No tenía comparación con otro lugar jamás visto, era especial para nosotros.
La entrada eran escaleras de maderas de roble, daban paso al porche, de madera de roble también, rodeado de barandillas hechas de pino cubiertas de terciopelo azul, las cuales hacían frente a dos grandes ventanales. La puerta de empuñadura de cristal y detalles en cuarzo daban a una gran sala de estar...
Crónicas de una adolescente sin rumbo
-¡Eh! Rápido retardada, no vamos a llegar, ¿puedes agilizar el paso?-gritó exaltada esa voz que se encontraba allá lejos corriendo con fluidez.
-¿Ah, qué?¿Dónde estoy?¿Quién es e..?, preguntaba confundida a mi misma, pero la extraña voz me interrumpió.
-¡Oye tu,¿puedes apresurarte un poco más?! No estará allí el día entero,¿a qué no?-
Fue en ese instante que acabé de observar que era lo que estaba sucediendo, cuando noté que yo no era nada sino una invisible espectadora de ese extraño conflicto, en el cual la voz se dirigía a mí, a diferencia de que en ese momento yo no estaba dentro de mi cuerpo, sino en el de alguien que observaba silenciosamente.
Era la voz de un joven la que me apresuraba con motivo de llegar a una especie de ¿luz reflejada por ellos a un tercero, el cual también reflejaba luz?, bueno, si así podía considerarse ese hecho el cual desconocía totalmente.
Estabamos rodeados por un vacío en el cuál apenas podían distinguirse pequeños destellos como estrellas a lo lejos, era un hecho, nos encontrábamos en algun sitio en las afueras de la tierra, en una dimensión desconocida.
Nunca había estado fuera de la tierra y las numerosas dimensiones con las que cuenta, habiendo tenido infinitas posibilidades de haber ido hasta aquel amplio lugar. No gracias, prefería indudablemente el oxígeno y la gravedad.
¡Eh no me presiones, no me es tan sencillo caminar sobre la nada!, exclamé algo enfadada con el joven.
Su aspecto era terrible, estaba temblando del horror, casi por desmayarse, parecía no entender nada, algo así como las pobras víctimas de Jigsaw.
Continué observando, hasta al fin darme cuenta de que yo sí parecía realmente saber lo que hacía, aunque las lágrimas no podían evitar contenerse dentro de mis pupilas, y realmente llegué a sorprenderme cuando me ví llorar, ya que era imposible de mi parte cuando me encontraba con alguien más que no fuese yo misma.
Sin duda era algo sumamente ridículo, ¿qué el entender algo no estuviera a mi alcanze? Menuda paradoja. Imposible. No, imposible no, extra-imposible. Definitivamente NO, sin embargo...
-No estoy seguro de esto, ¿segura que...?-
-¡Ya, vamos hombre! ¡Tócala de una vez por todas!-repuse ansiosa
-Ya.
Inmediatamente el chico se consumió en ese extraño objeto, o lo que sea, de luz.
-Oh no, dios mio-dije para mis adentros.
Las lágrimas volvieron a sangrar de mis ojos, dando así a lugar una gran lluvia roja en ese espacio.
Comprendí que me había quedado totalmente sola, sin ningun recurso el cual utilizar, sola en la nada.
-Genial-
Me dejé caer a ese vacio en el cual no me caía, intentando morir, a sabiendas de que no era factible, además de totalmente absurdo.
-¡Ah!-grité ahogadamente yacida en mi cama-
Había sido solo un sueño.
2.4.09

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