Ellos son los amantes, los más lindos, los más preciables. Ellos mantienen un mundo impermeable, de cosas abstractas y hechos memorables. Ellos me vuelven loca, su felicidad me agobia. Ellos pueden contra mi carisma, pudiente y maligna.
Ustedes se ríen. Ustedes disfrutan de mi desgracia. Ustedes quieren que entre nosotros no pase nada. Ustedes piensan al revés, no entienden nada y pretenden saber, o al revés.
Nosotros queremos querernos, porque pretendemos hacerlo. Nosotros nos morimos dentro, vivimos muertos. Nosotros nos miramos, pero ya ni hablamos. Nosotros nos deseamos, aunque ya es tarde para contarlo.
Ella me avergüenza, y él, me ayuda a mantenerla discreta. El otro él me apoya, aunque a veces me enamora. Ella otra me ayuda, me quiere y por eso valora. La última ella no sabe, no entiende, y subestima, pero prefiere la vigilia.
Vos te ocultás, me mirás, pero no me hablas. ¿Me querés? No lo sé, vení y hacemelo entender. Vos tenés vergüenza, porque el otro él te asusta, te apura y te molesta.
Yo hago todo mal, siempre tomo decisiones que dejo pasar. No tengo control de mi vicio, y a veces, quiero cantar y no lo consigo. ¿Será que te necesito?


No hay comentarios:
Publicar un comentario