No me hablés. No me mirés. ¿Qué puedo esperar yo? Después de todo lo que pasó. ¿Y qué podés esperar vos? Después de todo lo que dijiste, todo lo que hiciste. No hablés una sola palabra. ¿Es que no podés entender?
Lo que ha pasado en 9 meses, se termina en 3 semanas, y lo que se vivió 3 años, se consume en 9 días. ¿Podía ser más simple? Acaso nadie nos toma en cuenta.
Ya no escribo más sobre vos, aunque a veces rondeás mi cabeza. Ya no escribo más sobre vos, pero tampoco pensé alguna vez que iba a escribir sobre ellas. ¿Quién iba a saber, no?
Pero no me hablés más, no, basta. Cortala.
No quiero saber más nada.
No me mires. Hasta las fotos me hacen mal.
Cuando lees entre líneas te das cuenta, realizás. Dejame en paz.
No puedo dejar ir esto. No lo puedo dejar ir jamás. Fue mucho tiempo, mucho tiempo de más. Mucho tiempo. Tiempo.
Tiempo que hay que dejar. Dejame volar. El futuro está fuera de foco. El mundo intenta tratar. Ya no quiero escucharte más. No quiero verte más.
¿Sentís lo que yo?¿Pensás en mí?¿Pensás en vos?
¿Piensan en nosotras?
Yo sí.
3 veces.
2 veces.
1 vez.
Siempre.
Porque no te quiero dejar ir, no las quiero dejar ir.
Aunque yo ya me fui.


No hay comentarios:
Publicar un comentario