6.1.10
Cuando la vida es una paradoja ya no queda nada más que caminar en las líneas del enemigo, y a pesar de que a veces sigo siendo prisionera del error y princesa del horror, he descubierto ciertos caminos que me llevan a la amistad. Si tuviera que contar a todas las personas que me lastimaron, son sin - cuenta, sin duda, pero a la hora de contar a las personitas que son parte de mi felicidad, lo hago segura con una sola mano. Florencia, Paula y Lusarith, las amo.
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