Viuda de tu amor, esposa de tus deseos, novia de tus castigos, y amante de tu dolor, pero si esclava de tus antojos, pronto viuda de tu voz, esposa de tu llanto, novia de tus recuerdos, y dolorosamente tu amante del momento. No te confudas, nunca nada te permitió ser tan egoísta.
Cásate Julieta, no tienes que estar sola nunca más. Queda más que claro que eso no sucederá jamás. Inexorablemente un puesto interminable entre la dicha y los sueños que siempre tuve de ti cuando la vida me dijo a gritos que nunca te tuve, pero yo seguía soñando. Entre todas las cosas, si preferías a las demás, en otras palabras, me querías por demás. No hace gracia que entienda esto, no es de su incumbencia, ¿pero si yo ya me olvide de aquel? En mi controversia tengo el derecho a decir, que esto es tan injusto como el tamaño de tu deslíz. Dejarme en paz fue una de las cosas que hiciste que de las que te arrepentirás, pero haberme despreciado como a una estúpida es una de las cosas por la cual toda tu vida te lamentarás. No temas pequeño ángel, será como yo quiero, y yo, ¿yo te quiero? Ángel pequeño, es hora de que tengas muchísimo miedo, porque será el único sentimiento que estarás dispuesto a soportar.
Nunca comprendiste el sentido en el que yo te amaba, claro, como entenderlo, no es que me paso de tarada. Sin embargo si en mi voz se escuchaban sonrojos, tú escuchabas navajas, por eso siempre dije que eras asi de ingenuo, eres un pequeño ángel escondido en una margarita, ¿qué podía yo esperar acaso, de tal penoso error de la vida? Ay, pero, si eres sólo un fracasado, sé felíz a tu modo, no te haré daño, ya es suficiente con tu poco intelecto de ensueño. Nada más que morir de color rosa, encrespado envuelto en poemas escritos en prosa. A Julieta no le daba la cabeza, porque verdaderamente, Romeo no tenía cierta certeza. Entonces Karín desea saber si aparecerá un hermoso clavel, porque ella, otra margarita no ha de querer.


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