Si las cosas no estuvieran bien, quizás no estaría con vida, eso significa que talvez todo esto sea un comienzo malo, no un final de espanto. Ojalá que Dios me escuche, veo en mi puerta un montón de oportunidades, pero no alcanzo ninguna de las que más me llaman, ¿será que no estoy preparada? Mi meta esta por verse, es solo un prefacio insolente, morbosamente incoherente.
Porque al fin es por lo que todos luchamos, lastimamos y herimos sin echar ojo al que está detrás nuestro. Es un precioso encuentro, hermoso momento, y sólo contigo quisiera comprenderlo, pero el mundo está tan inmoralista, tan plástico que ya ni perplejista, y sólo quiere ver caer, sufrir o doler, sin razón. Tan solo quiero tener ese momento para pensar en que sería genial que pudieras notar mi amor incondicional, el deseo que sostengo, la lujuria que me mata cuando te veo.


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