Porque yo sé que me torturo sola, que lo imagino peor de la cuenta, no hay nada que temer, la vida así me ha de querer.
Entonces ya no creo en nada, ¿sabes? Ni los discos ni las paradas, ni los desfiles ni los fantasmas, ya basta, me quedo con mi labia.
¿Alguna vez esto se verá bien? La gente cree en el Karma, yo creo en lo que se ama.
Entonces diré adiós, hasta nunca, jamás me volveran a ver, voy a desaparecer, adios, este es el final, me despido solemnemente, adios a mi existencia y puedo jurar que te esperaré, para siempre, cuando quieras. El final de toda mi esencia, aquí estoy, lista para dejar todo en silencio, lamento tengas que oír el grito desgarrador.


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