El invierno es la nieve, se ve tan caliente como lo que tu quieres, pareciera que bebes, en serio, piensa en que chances tienes.
¡Pero qué cosa esto del frío! Es tan especial, necesito un abrigo. Que la felicidad nos lleve, déjame quiero sentir lo que viene, me congelo pero en tus brazos todo es más fácil que nunca y me lleva en el camino que siempre busco y el que alguna vez volveré a buscar, como todos lo hacen quizá, porque no soy única, porque mi vida no es más difícil que otras, porque no sufro de absolutamente nada, porque verdaderamente no puedo quejarme, miniaturas, ¿encajan? Piensa un momento, mantente atento, no es cosa de enfermos, es el sonido de la vida, te llama, te grita, te anima, día a día, porque todos tenemos esos peores momentos en los cuáles pensamos que somos lo peor, que todo está mal, pero la ceguera es mortal, y para colmo el frío invernal..
Queremos una tregua, una melodía hecha para la paz, no para la guerra, una citara para cantar, una voz para tocar, una canción para interpretar, queremos un sol de mediodía que nos alumbre día a día, noche por noche, es nuestro reproche. No amenazaremos con huelgas, amenazaremos con treguas, con soluciones, basta de problemas a montones.
Basta y fuera esa gente, recapaciten, Dios sabe, parecen adolescentes. ¡Qué ignorancia creer que el final es la desgracia! Es el comienzo de algo nuevo, un crepúsculo de un día de terciopelo. Dejen de pensar que la muerte es mala, egoístas que creen que las personas pasan a las malas. Atiendan, lo oscuro es lo nuestro, ¡teman ingenuos! La oscuridad no es la malicia, es lo desconocido que a veces mejor que lo releído.
Borren borren, limpien limpien, la sangre que nos da vida, la piel que nos recubre, ¡todo lo que él pida!


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